Mis niños:

Les habla su abuelo. Si están viendo esto, es porque quise dejarles algo mejor que cosas: quise dejarles mis historias, para que no se pierdan cuando yo ya no esté para contarlas.

Me acuerdo de las tardes en el jardín, cuando les enseñé a sembrar y ustedes se ensuciaban las manos felices. Les decía "esto tarda en crecer, hay que tener paciencia", y me miraban como si estuviera loco. Pero miren: crecieron ustedes, y valió cada día de espera.

Quiero que sepan de dónde vienen. Vienen de gente trabajadora, necia para lo bueno, que amó fuerte. Cuando la vida les pese, acuérdense de eso. Ya cargamos cosas más difíciles antes, y aquí seguimos.

No estén tristes al leer esto. Yo tuve una vida enorme, y ustedes fueron la mejor parte. Cuídense entre ustedes. Rieguen lo que quieran ver crecer.

Los quiero más de lo que las palabras alcanzan. Su abuelo, Manuel.